Aula Ética
Para definir el
concepto de aula ética se han recogido 4 elementos esenciales. En primer lugar,
el clima de la sala de clases el cual debe contener relaciones de empatía,
confianza, respeto y tolerancia, tal y como lo señala el dominio B del Marco de
la Buena Enseñanza, será necesario establecer “un clima de relaciones de aceptación, equidad, confianza, solidaridad
y respeto” (P.13). Además, se considera importante generar un ambiente de
orden y estructura del aula. Esto se refleja en un máximo de 25 alumnos por
sala, organizados en parejas, rincón educativo que se utiliza para rezar, leer,
entregar instrucciones, jugar y salir de la rutina de estar sentados en un
escritorio. También cada alumno dispone de un locker para generar en ellos el
hábito de la organización y el orden, esto se refleja en el criterio B4 del MBE
“establece un ambiente organizado de
trabajo y dispone los espacios y recursos en función de los aprendizajes” (P.
13). Cabe destacar con respecto al clima del aula, establecer normas explicitas
de comportamiento y convivencia, así mismos se señala en los estándares
pedagógicos específicamente el número 5, el profesor “muestra competencias para generar, mantener y comunicar el sentido de
normas explicitas de convivencia…” (P.32).
En segundo
lugar, el rol del profesor debe ser una autoridad y al mismo tiempo cercano,
flexible en cuanto a la toma de decisiones y al aprendizaje de sus alumnos.
Este es empático con sus estudiantes y grupo de trabajo. Mediador, guía y líder
para los integrantes de su curso, ya que así se crea un aprendizaje más
efectivo, trascendiendo en la vida de cada uno.
Por otro lado,
es importante mencionar la metodología a usar en el aula. Esta debe contener
aspectos de la motivación, definida como “un estado interno que activa, dirige
y mantiene la conducta.” (Woolfolk (1996) en Díaz y Hernández, 2010). Además de
ligar los diferentes contenidos con las experiencias personales, el cual
trasciende en la vida familiar, escolar y en los distintos oficios. A su vez,
es relevante que los alumnos formen por ellos mismos su aprendizaje, lo que
lleva a la Teoría de Aprendizaje por Descubrimiento de Brunner, la cual señala
que los alumnos llegan a construir su propio significado a través del trabajo
en equipo.
Finalmente, en
el concepto de aula ética se debe considerar tanto el currículum como la
evaluación. El profesor del aula ética sigue la estructura general del
currículum, adaptándolo al contexto y a las necesidades de los estudiantes. Así
mismo situando el contenido al servicio del alumno y no de forma contraria. En
cuanto a la evaluación, debe enfocarse principalmente en el proceso del alumno
y no en la calificación final. Como se menciona el los estándares pedagógicos,
específicamente el número 6, el profesor “conoce
el valor del error como señal de los aprendizajes no logrados de sus alumnos y
como fuente de información para que los estudiantes mejoren.” (P.34)